El Oceanográfico de Valencia

Uno de los motivos por los que queríamos ir con los niños a Valencia era para ver el Oceanográfico que habíamos oído hablar muy bien de el.

El Oceanográfico de valencia, está dentro del complejo arquitectónico de las Ciudad de las Artes y las Ciencias. Tiene una extensión de 110.000 m2 (o como dirían en el telediario, 11 campos de fútbol) y 42 millones de litros de agua (17 piscinas olímpicas), lo que lo convierte en el mayor acuario de Europa. Cuenta con mas de 40.000 animales de unas 500 especies diferentes.

Entradas:

Las entradas las puedes sacar desde Internet, en la página de la Ciudad de las Ciencias y las Artes, si vas a visitar también el museo de las ciencias, puedes sacarlas juntas para que salga mas barato, aún así me parecieron caras, ya que cuestan unos 30/25 € para familias numerosa y unos 20 € para los niños. Vamos cuesta el doble que el acuario de Lisboa.

Nosotros sacamos las entradas del Oceanográfico y las del museo de las ciencias a la vez, con lo que te ahorras unos 20€.



Planificación: 

Nosotros no somos de ir a visitar estos sitios con una planificación hecha, sino que entramos, pedimos información y decidimos sobre la marcha, pero si te gusta planificar la visita antes de ir, puedes consultar la página del oceanográfico.

Plano Oceanografico Valencia

El coche: Si vas con coche, puedes intentar aparcarlo fuera, nosotros lo dejamos cerca del piso que teníamos alquilado y fuimos andando, pero lo puedes dejar por la zona, o lo puedes dejar en el aparcamiento del Oceanográfico por 6€.

La comida: A nosotros la comida en estos sitio nos suele parecer mala y cara, aquí la comida salía como mínimo a uno 20€ por persona. Nosotros nos llevamos siempre bocadillos y aunque no esta permitido comer dentro, lo hacemos.

Consigna: hay unas taquillas en la entrada, junto a información, tienes que pagar 2€ + 3€ de fianza por una tarjeta. A nosotros nos resulta muy útil, ya que solemos ir cargados de cosas.

Carritos: Ya no llevamos el carrito, pero el parque esta totalmente adaptado para ellos, por lo que puedes ir con tu sillita tranquilamente.

Visita:

Llegamos andando, habíamos dejado el coche cerca de la Av. de Francia que esta a unos 15 min. Para entrar tienes que rodear el parque, ya que no se porque pero han puesto la entrada por la parte de atrás.

Como habíamos sacado las entradas por Internet, no tuvimos que esperar la cola de las taquillas, tampoco es necesario imprimirlas, las puedes llevar en el móvil.

Nada mas entrar, bajas al edificio de entrada (2), y mientras que los niños se entretienen viendo los acuarios que tiene allí, el padre se pone a la cola del punto de información para pedir los planos, horarios, la tarjeta de la consigna,…

Ya con toda la información en nuestro poder y sin las mochilas, decidimos que en lugar de seguir el orden de la visita iríamos primero a ver el delfinario, que había un espectáculo a las 11:00 y a nuestra mediana le encantan los delfines, así que nos encaminamos al delfinario a coger un buen sitio.

Y así fue, allí estábamos en primera fila disfrutando de los saltos y piruetas de los simpáticos delfines. Tanto le gusto a los niños, que tuvimos que volver a ver el espectáculo de la tarde nuevamente.

Una vez terminado el espectáculo, volvimos a la entrada para empezar el recorrido que nos habían recomendado en el punto de información, pero no duro mucho el orden, ya que los niños iban emocionado corriendo a lo primero que veían, por lo que nos limitamos a ir marcando mentalmente los sitios por los que íbamos pasando, que total estábamos allí para disfrutar de la visita, y eso hicimos.

Llegada la hora de la comida, sacamos discretamente los bocadillos, ya que los empleados llamaban la atención a aquellos que veían comiendo por el Oceanográfico, pero nos sentamos en un banco un poco apartado y nos pusimos a comer.

Una vez que habíamos repuesto fuerzas fuimos a ver como alimentaban a las focas, Para acto seguido volver nuevamente al delfinario a ver por segunda vez el espectáculo de los delfines.
Ya solo nos quedaba por ver la zona del ártico, así que fuimos a ver a los pingüinos, que es el animal favorito del mayor y a llevaba un rato diciendo que quería ir. Lo habíamos estado retrasando porque nos habían dicho a que hora los alimentarían, pero finalmente no pudimos ver como les daban de comer, ya que había habido un problema y no les darían de comer por la tarde. Tras esperar un buen rato viendo los pingüinos, las morsas e intentando ver al bebe de beluga, al que finalmente conseguimos ver, dimos por terminada nuestra visita al acuario. Eran ya las 16:30 y estábamos todos ya cansados después de mas de 6 horas de Oceanográfico.



Conclusión:

A pesar de lo caro de las entradas y el problema de la comida, el oceanográfico de Valencia es una visita muy recomendable, ya que el acuario es impresionante y merece la pena acercarse hasta valencia para verlo, no solo por lo bonito que es el oceanográfico por fuera, sino por la gran cantidad de especies que hay en su interior y lo impactante de sus instalaciones.

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